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Hay que reconocer que los aficionados al juego de miniaturas de El Señor de los Anillos hemos sido un poco "maricomplejines" con respecto a los otros dos juegos principales de Games Workshop, prácticamente desde que la primera caja del juego vió la luz. A pesar de que la empresa desde el principio catalogó el juego como un "core game", al mismo nivel que sus otros dos sistemas principales Warhammer Fantasy y Warhammer 40.0000, hemos tenido que estar dando explicaciones y auto convenciéndonos de que así era. Pese a todo, siempre hemos mantenido el optimismo con respecto al juego, algo que nos ha llevado hasta el día de hoy.
En España nada más salir El Señor de los Anillos se notó un pasotismo oficial, era complicado encontrar las miniaturas en las tiendas y los torneos oficiales por parte de Games Workshop brillaban por su ausencia. Incluso algunos de sus propios empleados desconocían el funcionamiento del juego o lo tildaban de "juego de niños". Por una vez vamos a dejar de lado la modestia para decir que gracias a nuestro optimismo respecto al juego, a los aficionados, las pequeñas comunidades que se fueron formando y un grupo pequeño de tiendas independientes que apostaron por los torneos, conseguimos crear una comunidad de aficionados suficientemente grande para mantener vivo el juego. A pesar de las dificultades, durante estos años el juego ha mantenido una salud bastante aceptable; regularmente han aparecido nuevos suplementos, nuevas miniaturas y muchos torneos independientes repartidos por toda la península. Pero aún así se echaba en falta una revisión completa de unas reglas que con el tiempo se estaban quedando obsoletas y necesitaban cambios. Este año, Games Workshop nos sorprendía a todos con el anuncio de un nuevo manual llamado La Guerra del Anillo y parecía que era justo lo que estábamos esperando. Una revisión de las reglas para jugar grandes batallas, algo que cojeaba en el juego de Batallas Estratégicas, daría el impulso necesario para que el juego terminara de consolidarse. Al salir La Guerra del Anillo pudimos comprobar que el reglamento efectivamente añadía mucha más movilidad y rapidez en una batalla grande y resultaba el complemento perfecto para el anterior juego de escaramuzas. Games Workshop estaba inyectando savia nueva al juego y la gente parecía entusiasmada. Pero cuando todo parecía perfecto llegó el jarro de agua fría cuando se supo que Games Workshop iba a dejar de prestar cobertura al juego de batallas estratégicas, el de toda la vida. No actualizarían las reglas ni sacarían nuevos suplementos salvo algunos atributos en la revista White Dwarf y en su página web. Toda su atención se centraría en el nuevo juego La Guerra del Anillo, un juego que si bien al principio parecía muy prometedor ha ido decayendo y perdiendo adeptos poco a poco. Unas reglas no tan buenas como en un principio parecía y sobretodo la enorme cantidad de dinero y miniaturas que son necesarias para jugar, han hecho que pierda atractivo entre los aficionados. En estos momentos nos encontramos ante una situación complicada a priori, con un juego con muchos seguidores estancado y aparentemente sin apoyo por parte de Games Workshop, y otro recién llegado que no acaba de llenar. Y si esto fuera poco, con el estreno de las películas de El Hobbit cada vez más cerca y que todo parece indicar que traerán la salida de un nuevo reglamento para el juego. Nos toca por tanto esperar a ver como se van desarrollando los acontecimientos, pero analizando la situación desde un punto de vista positivo no debemos olvidar que contamos con una comunidad de aficionados que sigue creciendo y con torneos, artículos, eventos y actividades que no paran. Esto nos hace seguir manteniendo el optimismo, tenemos miniaturas y suplementos suficientes para continuar jugando al Juego de Batallas Estratégicas; nuevas miniaturas y nuevos suplementos para ir probando y puliendo La Guerra del Anillo y un futuro prometedor con El Hobbit a la vista. Compañeros, esto no ha hecho más que comenzar.... Desde la Administración queremos desearos a todos mucha suerte y un Feliz Año 2010.
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